¿QUÉ SON LOS PARQUES NACIONALES?
Los Parques Nacionales son paisajes especialmente protegidos por sus altos valores naturales. Son repositorios biológicos excepcionales, y particularmente frágiles, que requieren de medidas especiales para ser conservados y disfrutados por las generaciones futuras. Sin embargo, estos paisajes, como todos los paisajes, son el producto final de una larga historia de complejas interacciones entre el medio ambiente y las sociedades humanas, lo que llamamos historia ambiental. Esta historia ambiental es particularmente importante en los territorios de los Parques Nacionales, ya que han sido fundamentales para comprender no sólo su evolución hasta el presente, sino también sus particularidades y problemáticas específicas, de tal forma que nos ayuda a confrontar su futuro en posiciones científicamente fundamentadas.
Además, esta historia ambiental puede ser analizada en el presente a través de los vestigios que ha dejado el desarrollo de esta interacción, que incluyen tanto los “artefactos” (edificios, caminos, cerámicas…), como los “ecofactos” (ecosistemas específicos, plantas utilizadas en ciertas actividades productivas, sistemas de ordenación y aprovechamiento del territorio…).
Particularmente importantes en esta historia han sido los que podemos llamar los “paisajes productivos preindustriales”, aquellos espacios de gestión económica y social por parte de una comunidad, en nuestro caso fundamentalmente comunidades rurales de montaña, que dan lugar a uno o varios aprovechamientos del territorio que posibilitan la reproducción de dicha comunidad en épocas anteriores a la modernización industrial. Espacios dedicados a la ganadería, zonas de carboneo, aprovechamientos de madera y pastos, áreas de acumulación de nieve… son algunos de estos paisajes que contienen una información muy valiosa para entender los Parques Nacionales en el pasado, desde el presente, y cara al futuro.
Dos son los Parques Nacionales que nos interesan en este proyecto: el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y el Parque Nacional de la Sierra de Monfragüe. Dos espacios únicos en el territorio peninsular con una larguísima y apasionante historia de aprovechamientos y gestión comunitaria que, en muchos casos, podemos retrotraer a la Edad Media, sino antes.
El proyecto “Los paisajes productivos preindustriales y su impacto medioambiental: un análisis comparado entre las Sierras de Guadarrama y Monfragüe”, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Ref. 2302/2024), pretende analizar desde una perspectiva arqueológica estos paisajes a través de cuatro de los vestigios más importantes de estos paisajes productivos preindustriales. Estos serían los espacios ganaderos, las carboneras, las áreas de acumulación de nieve para su conversión en hielo y los colmenares.

